Tipo de Publicación: Ponencia
Recibido: 01/10/2020
Aceptado: 20/10/2020
Autor: Jesús Leal
Gutiérrez
Psicólogo
Máster en
Comunicaciones para Organizaciones
Doctorado
en Andragogía
Universidad
Panamericana del Puerto
Puerto
Cabello – Venezuela
https://orcid.org/0000-0002-6833-8767
E-mail: rectorado@unipap.edu.ve
La filosofía de la ciencia a través de la
epistemología trata de definir la producción del conocimiento científico, sus
formas de validación y sus límites. De allí surgen los paradigmas constituidos
en su esencia por las creencias compartidas por una comunidad científica. A lo
largo de la historia de la ciencia han surgido una variedad de paradigmas
científicos tales como: el paradigma positivista, el fenomenológico, el socio
crítico entre los más estrechos. Por otra parte, en el marco de los más
amplios, sistémicos, e integrales están el paradigma de la complejidad, el
integral holónico, el holográfico y el akáshico. La configuración de esta variedad de paradigmas
indica el afán de la ciencia por la búsqueda de la verdad. Como investigadores
es necesario despertar, desbloquear la mente, idear nuevos modos de pensar. Hay
que reformar el pensamiento.
Palabras Clave:
Filosofía de la ciencia,
paradigma, sistémico.
The
philosophy of science through epistemology tries to define the production of
scientific knowledge, its forms of validation and its limits. From there arise
the paradigms constituted in their essence by the beliefs shared by a
scientific community. Throughout the history of science, a variety of
scientific paradigms have emerged such as: the positivist paradigm, the
phenomenological one, the critical partner among the narrowest. On the other
hand, within the framework of the broadest, systemic, and integral are the
paradigm of complexity, the holonic integral, the holographic and the akashic.
The configuration of this variety of paradigms indicates the desire of science
to search for truth. As researchers it is necessary to wake up, unblock the
mind, devise new ways of thinking. Thought must be reformed.
Keywords: Philosophy
of science, paradigm, systemic.
El pensamiento occidental está guiado por la
filosofía del dualismo espíritu-materia. Concibe al mundo material como una
gran cantidad de objetos diferentes, ensamblados para estructurar una maquina
gigantesca. Esta es la visión mecanicista, el modelo que predomina en el
quehacer científico. Con este pensamiento se ha desarrollado la idea del hombre
controlador, el concepto de la predominación de la mente racional, sin embargo,
hoy se ha evidenciado que la hegemonía puesta en el cientificismo clásico y en
el pensamiento reduccionista ha traído consecuencias nefastas para el planeta,
en tal sentido está surgiendo la concepción de sistemas de observación no
lineales, presididos por la intuición.
La formación en nuestras escuelas y
universidades nos dirige al cientificismo clásico, a una forma de práctica
científica mutilante que nos lleva hacia la
construcción de mundos terminados. Muchas veces se nos obliga a mantener una
visión del mundo donde el orden, la simetría perfecta y el equilibrio
constituyen las referencias y los modelos. Eckhart Tolle (2000) al respecto señala; “vivimos en prisiones
conceptuales colectivas y lo grave de esto es que nos sentimos cómodos en una
extraña sensación de yo sé”, esto exige que las instituciones educativas
trabajen con ahínco para crear nuevas formas de pensamiento.
El
filósofo de la ciencia Kuhn (1962), describe la evolución del quehacer
científico como una alternancia entre periodos de crisis según él, el detonador
de las revoluciones científicas son ciertos investigadores que tienden a romper
con la visión y los conceptos tradicionales. De hecho, los procesos
extraordinarios de la ciencia a fines del siglo pasado a principios de este son
en gran parte por el surgimiento de nuevas concepciones, modelos y visiones
sobre la realidad.
Todo
lo que hacemos está guiado por una filosofía, concepción o creencia, así
también ocurre en la ciencia.
Kuhn
(ob.cit), en su libro “Estructuras de las
Revoluciones Científicas” nos presenta el concepto de paradigma: como
constelación de creencias, valores, técnicas que comparten los miembros de una
comunidad científica; pero más profundo que los paradigmas, que son modelos subyacentes
de la ciencia se encuentran los códigos culturales subyacentes y digo más
profundos, pues subyacen en los mismos paradigmas en cuanto son modelos
instalados mentalmente, para la observación de la realidad.
Los
códigos culturales subyacentes indican las preguntas que se pueden plantear,
las respuestas que se pueden dar, puesto que configuran las formas de
pensamiento. En razón a esto Heisember (1932), premio
Nobel de física dijo: “la realidad objetiva se ha evaporado, lo que nosotros
observamos no es la naturaleza en sí, sino la naturaleza expuesta a nuestro
método de interrogación”. Aquí se cae el mito de la objetividad de la ciencia.
Beltran
Rousell insigne matemático señaló: la ciencia es un
conjunto de verdades de validez relativa; nunca se tiene la certeza de haber
captado la verdad. Por ello, los invito a la apertura, a desechar formas de
pensar obsoletas, a cambiar formas de pensamiento que puedan estar como
instaladas en nuestra mente: en categorías, métodos, protocolos que incapacitan
para entender el presente y mucho más para abrirse al futuro.
Un
pensamiento embalsamado termina por subordinar la realidad a los propios deseos
y opiniones. Es necesario combatir la parálisis paradigmática. En tal sentido
hay que distinguir entre la ciencia estrecha y la ciencia amplia. La ciencia
estrecha es la guiada por el paradigma positivista, observa solo lo tangible,
el orden desplegado, lo manifiesto. La ciencia amplia intenta ver la realidad
en todas sus dimensiones. Recordemos que la ciencia estudia la realidad y busca
la verdad.
Para
el estudio de la realidad la historia de la ciencia nos ha venido presentando
una gama de paradigmas desde los más estrechos hasta los más amplios. De esta
manera tenemos:
1.
El paradigma
positivista, que desde sus inicios en el siglo XV ha hegemonizado el quehacer
científico, por el afán del ser humano de controlar y explicar todo. Observa lo
tangible.
2.
El paradigma
fenomenológico o interpretativo que estudia lo intangible, las experiencias
humanas vividas.
3.
El paradigma socio
crítico o crítico dialectico que busca solucionar problemas con la
participación de los involucrados.
Aunque
algunas instituciones desconocen o no reconocen otras formas de hacer ciencia,
han emergido otros paradigmas: los sistémicos e integrales tales como: el
paradigma de la complejidad, el integral holónico, el
holográfico y el akáshico. Estos consideran a la
realidad en su totalidad, lo tangible y lo intangible. Ven la realidad como un
sistema de elementos interdependientes. Comúnmente hacemos ciencia con
conocimiento tácito, mecánico (ciencia sin conciencia).
Como
he venido planteando, cada paradigma científico tiene su filosofía que lo
configura, su cosmovisión. Si internalizamos esa filosofía, como un actor
internaliza un personaje, si nos compenetramos con ese pensamiento, no en forma
automática, entonces nuestro andar y transitar en el estudio de una realidad
específica: el método, las técnicas y las acciones se van mostrando con
naturalidad. Por ello debemos como investigadores consientes entrenarnos como
un atleta de alta competencia, en cuanto a la actitud que reclama cada
paradigma: con disciplina y constancia.
Por
ejemplo, el paradigma de la complejidad: cuyo representante es Edgar Morín,
sociólogo francés. Considera la realidad caordica
entre el caos y el orden, las principales dificultades que afrontan son la imbricación,
la retroacción y la complejidad de los problemas insertos en una sinergia
planetaria. La complejidad
está estrechamente ligada a la interdisciplinariedad y la transdiciplinariedad.
Es contrapuesta al reduccionismo y concibe a la
realidad en forma tetralógica donde se conjugan: el orden, el caos, la
organización y las interrelaciones. Ve lo inacabado del conocimiento y reclama
una actitud por parte del investigador abierta a todas las posibilidades.
Es
así como, el Paradigma Integral Holónico exige el
desarrollo de los niveles de conciencia que van desde el nivel 1 supervivencia
hasta el nivel 9 transpersonal, es integral, inclusivo, abarcador y no
marginador, incluye el mayor número de perspectivas, estilos y metodologías en
una visión coherente. Es un metaparadigma que trata de unificar paradigmas
distintos en una red interrelacionada de enfoques, mutuamente enriquecedores.
Es
la ciencia del entero. Define al universo como un ser integro. Vincula la
ciencia y la espiritualidad. Su representante es Ken Wilber, psicólogo
transpersonal estadounidense. La epistemología Wilberiana
se basa en el siguiente principio: la superficialidad se mide, la profundidad
se interpreta.
Por
otro lado se encuentra, el Paradigma Holográfico, representantes:
David Bohm, Físico Estadounidense con su teoría del holomovimiento
y Karl Pribram, Médico Neurocirujano estadounidense
con el modelo holográfico del cerebro. Pinson (1985)
citado por Morín (1999) expresa: cada punto del objeto hologramado
es memorizado por el holograma, y cada punto del holograma contiene la
presencia del objeto en su totalidad. De esta forma, la ruptura de la imagen hologramatica no muestra imágenes fraccionadas sino
imágenes completas, el holograma demuestra que la realidad física de un tipo de
organización el todo está en la parte que está en el todo y que la parte esta
adapta para regenerar el todo.
Este
paradigma concibe al universo como TOTALIDAD NO FRAGMENTADA. Estudia todas las
dimensiones de una realidad, lo tangible e intangible, lo desplegado e
implicado. Busca ver el todo en un fenómeno, las formas en que se conectan las partes
permitiendo al investigador tener una visión total de la realidad en su
ambiente, es decir sin fraccionar el fenómeno para su observación. Nos presenta
una nueva forma de observar: Totalidad no Dividida en Movimiento Fluyente.
En cuanto, el Paradigma
Akáshico, representante Ervin Laszlo,
filósofo de la ciencia, Húngaro. Parte de la unidad de
todas las cosas, es la esencia de la concepción oriental, es la conciencia de
la unidad e interrelación mutua existente entre las cosas y los sucesos. Los fenómenos tienen lugar en el mundo como
manifestación de una unidad básica. Las cosas no suceden en secuencia sino todo
junto. Está basado en el akásha, espacio universal en
el que está inmanentemente la ideación del universo, donde no solo subyacen
todas las cosas, sino que las genera y conecta y conserva la información que ha
generado. El universo contiene toda la información, la deposita y la transmite.
Para
este paradigma hay una dimensión M o manifiesta: Lo Tangible, que
se alcanza a través de los sentidos y las técnicas de búsqueda de información
convencional. Y una dimensión A o Akásha
que se alcanza en estados de conexión directa de la conciencia con el universo.
A través de diferentes técnicas, por ejemplo:
El
mindfulness, la meditación transcendental, el sistema del KOAN, el musement, la contemplación y la introspección. Que da como
resultado: La intuición científica, la iluminación e ideas abductivas.
¿Cómo
entrar en estos paradigmas? Ken Wilber estructura los niveles de conciencia en
grados de pensamiento. El primer grado está relacionado con el conocimiento
tácito, lo material, lo tangible, la actuación en forma mecánica, lo
fragmentado. El 2do grado de pensamiento es el nivel integral allí somos
capaces de relacionar todas las perspectivas pensando en la unidad de todas las
cosas. Se inicia la ciencia con conciencia. Y en el 3er grado de pensamiento se
vive y se siente la conexión con el universo.
Según
Wilber aunque solo recientemente algunos seres humanos
empiezan a desarrollarse hasta los niveles integrales, es decir, pensamiento de
2do grado se calcula que es un 5% de la población mundial actual. Y con
respecto a los estadios de 3er grado o transpersonales, son muy raro (aún hoy
en día), se calcula menos de un 1% de la población.
Aquí
surge una interrogante: ¿en qué grado de pensamiento te encuentras?
Estos
paradigmas sistémicos nos indican, como lo señala Claudio Allègre
investigador francés, que: La ciencia deductiva, austera, rígida, automática
debe dar paso a una ciencia variada, imprevista, flexible e incluyente”.
Los nuevos paradigmas científicos nos invitan a
observar la realidad como un entramado o red de relaciones haciendo énfasis en
la vinculación existente entre las partes y el todo. Las cosas existen en
virtud de sus relaciones mutuas, en los nuevos paradigmas se insiste con
frecuencia que ningún fenómeno aislado puede ser explicado en su totalidad.
Hay que aprender a pensar en función del
proceso y no de la estructura puesto que la dinámica cambia constantemente. Ya
no es posible separar el observador de lo observado el sujeto se funde con el
objeto de estudio.
La visión del universo es un entramado de
relaciones sin entidades fundamentales hay que crear nuevas formas de pensamiento,
como dice Maturana (2000).
El mayor peligro que un científico enfrenta en
su vida es creer que es el poseedor de una verdad o legitimo defensor de un
principio o el poseedor de algún conocimiento trascendental, porque
inmediatamente se vuelve ciego respecto de su circunstancia y entra en el
callejón sin salida del fanatismo.
Como reflexión final les dejo este mensaje Dice el maestro:
De
aquí en adelante, y a lo largo de unos cuantos años, el universo boicoteará a
los que tienen prejuicios. La energía de la tierra necesita ser renovada. Las
ideas nuevas necesitan espacio. El cuerpo y el alma necesitan nuevos desafíos.
El futuro llama a nuestra puerta y todas las ideas, excepto las que envuelven
prejuicios, tendrán la oportunidad de surgir. MAKTUB, está escrito.
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