en que miembros del Ejército fueron enviados al Lí-
bano hasta mediados de 1973, el Perú había partici-
pado en más de 20 misiones de este tipo (García,
2022); sin embargo, la problemática de la guerra
contra el terrorismo y la descalificación del orden
democrático, interrumpieron su continuidad.
Ya entrado el siglo XXI, se reiniciaron las par-
ticipaciones del país en esta forma de diplomacia.
Sin embargo, como cualquier operación militar, este
tipo de dinámica requiere una fuente componente
logístico, llamado por las fuerzas armadas “sosteni-
miento”, que se compone de dos elementos básicos:
recursos humanos y materiales. Existe toda una doc-
trina para acciones militares dentro del país para sa-
tisfacer las necesidades de los ejércitos en tiempo de
paz y de guerra; y en el caso de las misiones inter-
nacionales en las que participa el país, esta no es la
excepción. Sin logística, cualquier unidad militar
perdería su capacidad combativa.
Como se mencionó en la introducción, la lo-
gística para las operaciones de paz, es un elemento
muy sensible en su planeamiento y consecución.
Paulatinamente, gracias a la modernización de la
doctrina y a la experiencia adquirida en los múltiples
escenarios en los que le ha tocado desarrollarse, el
Ejército del Perú ha logrado integrar dos columnas
de su desempeño —personal y logística— en una
sola idea de pensamiento: el sostenimiento.
Si bien es cierto, siempre han estado interrela-
cionadas, poco a poco el sostenimiento comenzó a
interactuar mejor, cuando los administradores mili-
tares comprendieron la necesidad que las activida-
des de personal y logística se interrelacionen de ma-
nera más específica; y de acuerdo a la realidad coti-
diana que se ve en las operaciones que se llevan a
cabo en las zonas declaradas en emergencia.
Siendo la logística la parte de la ciencia y arte
militar que comprende todas las actividades directa-
mente relacionadas con la satisfacción de las nece-
sidades físicas de las tropas que incluye el diseño y
desarrollo, obtención, almacenamiento, movi-
miento, distribución, mantenimiento y disposición
de materiales; movimiento, evacuación y hospitali-
zación de personal y ganado; obtención, manteni-
miento y disposición de facilidades o instalaciones;
y obtención o provisión de servicios generales y que
desde los más altos niveles hasta las Unidades bási-
cas administrativas del Ejército, siempre ha consti-
tuido uno de los aspectos importantes de las opera-
ciones militares.
El mundo actual, sumado a los avances tecno-
lógicos, ha generado escenarios complejos y de mu-
cha “neblina operacional”. Eso ha generado escena-
rios muy violentos, cuando se pensaba que después
de la caída del régimen soviético y la Perestroika las
tendencias a la guerra cesarían. En este sentido, Ríos
Cobos (2018) expresa que, sin embargo, según esti-
maciones de la ONU, la cantidad de guerras civiles
en realidad se triplico entre 2007 y 2014, de cuatro
a once.