clientes de los servicios financieros. Diversos
estudios destacan la influencia de las políticas de
alivio crediticio en las empresas del sector
financiero, con un rango que oscila entre el 18% y
el 35% de mayores requerimientos regulatorios
específicos destinados a las empresas de mayor
tamaño (Heredia Zurita & Dini, 2021).
De forma precisa, es pertinente examinar el
impacto que la aplicación de las medidas de
reactivación económica tiene en la bancarización en
Paraguay. Este país, entre la implementación de
medidas de contingencia y reactivación, señaló
haber logrado una penetración del sistema
financiero privado, como porcentaje del PIB, del
28,7%. Aunque la contracción del PIB reportada por
el FMI para 2020 fue del 1%, se anticipa un sólido
crecimiento del 4,5% para 2021, gracias a un
marcado repunte de la demanda interna a raíz de la
implementación de diversas medidas fiscales y de
reactivación directas enfocadas en la pandemia de la
Covid-19 (Texo Canepa, 2023).
La aparición de la pandemia de la Covid-19 en
distintas economías globales llevó a varios
gobiernos implementar medidas de distanciamiento
social. En países como Paraguay, se ordenó el cierre
de negocios no esenciales y se restringieron las
actividades familiares y sociales no indispensables.
Los gobiernos, ante las implicaciones económicas
de la pandemia de la Covid-19, buscaron aplicar
estrategias de recuperación para prevenir un
empeoramiento de los efectos recesivos a través de
intervenciones monetarias o fiscales dirigidas a
mejorar determinados sectores (Godina, 2024).
La pandemia de COVID-19 ha tenido un
impacto devastador en la economía mundial,
dejando a su paso una recesión sin precedentes.
Ante esta crisis, los gobiernos de diferentes países
han implementado políticas de reactivación
económica con el objetivo de revitalizar sus
economías y promover una pronta recuperación. Sin
embargo, estas políticas no solo buscan estimular el
crecimiento económico, sino que también tienen un
impacto significativo en la bancarización de la
población. La bancarización se refiere al acceso y
uso de servicios financieros formales, como cuentas
bancarias, tarjetas de crédito, préstamos y otros
instrumentos financieros.
Durante la pandemia, los gobiernos han
implementado una serie de medidas que han
influido en la bancarización postpandemia. En
primer lugar, se han establecido programas de
estímulo económico que incluyen transferencias de
efectivo directas a personas y empresas afectadas
por la crisis. Estos estímulos requieren que los
beneficiarios tengan una cuenta bancaria para
recibir y administrar los fondos, fomentando así la
bancarización.
Además, la digitalización de los pagos ha sido
impulsada por la necesidad de reducir el uso de
efectivo y evitar el contacto físico. Los gobiernos