científicas eran muy perspicaces, comienzan a
surgir objetos de estudio difíciles de examinar y
vislumbrar a través de una sola especialidad. Uno
de estos, fue el sistema de interrelaciones
evidentes de los medios naturales. Ni los
matemáticos, biólogos, geólogos, estadísticos,
entre otros, consiguieron dar cuenta de forma
completa de este sistema de interrelaciones,
desde la representación única de su disciplina. Se
hacía ineludible sumar puntos de vista e
informaciones para poder dar una visión de
conjunto de este objeto de estudio.
En adelante, el acoplar varios puntos de
vista para cultivarse un hecho, no implica
esencialmente la instauración de un diálogo de
disciplinas, es decir, que un punto de vista
disciplinar acalore o influencie a otro, en el
sentido de que cada disciplina puede fundar su
trascripción del objeto, sin que perturbe la
versión de las otras. Por ejemplo, en el estudio de
las interrelaciones en el medio natural, el
biólogo, al proporcionar su perspectiva sobre los
procesos de transformación de la energía en un
ser vivo, no influencia necesariamente la
perspectiva del geólogo con relación a los
procesos energéticos del planeta.
Por su parte, Luna (2009:115) manifiesta
que “tanto la educación, enseñanza y aprendizaje
son procesos complejos que envuelven las
dimensiones biológica, cognitiva, social, afectiva
de los sujetos”, por tanto los docentes no deben
desligar su praxis de las diversas situaciones que
emergen, porque la sociedad actual es compleja,
comprendida por eventos, interacciones, acciones
que reconocen que la vida no es una sustancia,
sino un fenómeno de auto-organización, siendo
necesario el dialogar de las disciplinas como una
posibilidad muy latente cuando éstas se ponen en
relación a un fenómeno.
Gradualmente, teorías y conceptos
comienzan a trasladarse de una disciplina a otra,
causando transformaciones en éstas. Así pues, el
diálogo instaurado entre disciplinas de distinta
índole para el estudio de las dinámicas de los
medios naturales, permitió a los geólogos
empezar a tomar más en consideración los
constituyentes biológicos del planeta, como
elementos primordiales que inquietan la
dinámica terrestre surgiendo así, el concepto de
biósfera en los estudios geológicos. Lo cual
desencadena el diálogo de disciplinas y más allá
de ellas como transdisciplinariedad, significando
ello un trabajo armónico y combinado sobre un
mismo objeto, las áreas del saber comienzan a
influenciarse mutuamente.
La educación universitaria de calidad ha
de saber sacar partido de la incertidumbre, el
asombro y lo nuevo; y por ello deberá ser
estratégica, abierta a posibilidades aún
desconocidas, pero significativa para los que la
reciben. Es significativo que el docente sea el
principal motor que ponga en práctica este tipo