como la enseñanza constructivista considera que el
aprendizaje humano es siempre una construcción
interior. Para el constructivismo la objetividad en sí
misma, separada del hombre no tiene sentido, pues
todo conocimiento es una interpretación, una
construcción mental, de donde resulta imposible
aislar al investigador de lo investigado.
La evolución epistemológica del
conocimiento y su connotación ante un universo
tecnológico, abre paso al actual paradigma del
saber, la inteligencia y el talento mediante el
vínculo de la gestión y el conocimiento en la
creación de un nuevo enfoque organizacional que
responde principalmente a la escuela de relaciones
humanas y del comportamiento en la sociedad de
hoy, denominada como: la Sociedad del
Conocimiento y axiológicamente la propuesta
abrirá caminos hacia la pedagogía de los valores
del conocimiento en los docentes que garanticen
una concepción integral y holística del hombre
dentro del ámbito de la institución.
De la consideración anterior, conlleva a
justificar la propuesta centrada en un modelo para
la gestión del conocimiento dirigido a Docentes de
UNES del Estado Táchira, desde una Perspectiva
Humanística y Transdisciplinaria. Ahora bien, los
ambientes propicios, desde el punto de la gestión
del conocimiento, se constituyen en el requisito
fundamental para administrar los conocimientos,
pero no son suficientes. Es necesario estudiar el
método para darle orientación a la investigación,
para alcanzar los objetivos propuestos, por ello, se
recurre a la metodología cualitativa, explicado por
Rodríguez, Gil y García (1999), “…como el
proceso que estudia la realidad en su contexto
natural, tal y como sucede, intentando sacar sentido
e interpretar los fenómenos de acuerdo con los
significados que tienen las personas implicadas…”
(p. 32).
El Conocimiento. Una Aproximación a su
Axioma
El estudio del conocimiento humano ha sido
objeto fundamental de la filosofía y la
epistemología desde la época de los griegos, pero
en los últimos años se le ha prestado mucha
atención por parte de los teóricos en el área
gerencial. En la literatura gerencial, no se define el
conocimiento desde el punto de vista filosófico,
sino más bien desde el punto de vista pragmático.
Autores como Muñoz y Riverola (2003, p. 6),
definen el conocimiento como la capacidad para
resolver un determinado conjunto de problemas.
Alavi y Leidner (2003, p. 19), lo plantean como la
información que el individuo posee en su mente,
personalizada y subjetiva, relacionada con hechos,
procedimientos, conceptos, interpretaciones, ideas,
observaciones, juicios y elementos que pueden ser
o no útiles, precisos o estructurales.
Sin profundizar en el debate filosófico sobre
la definición del conocimiento, se asume que,
desde una dimensión epistemológica, el
conocimiento puede ser tácito y explícito (Nonaka