ISSN: 2665-0398
Volumen: I, Número: 02, Año: 2020
Pp.: 62-69
http://www.aulavirtual.web.ve
Tipo de Publicación: Ensayo
Recibido: 13/07/2020
Aceptado: 07/08/2020
Autor: Fernando Jafer Bárbara Rodríguez
Doctorante en Ciencias de la Educación (UFT)
Magister en Gerencia de las TIC`s (UNEFA)
Licenciado en Administración Mención Informática (UNESR)
Técnico Superior Universitario en Contabilidad Computarizada (CUFT)
Barquisimeto Lara - Venezuela
https://orcid.org/0000-0002-8530-4673
E-mail: fbarbara@aulavirtual.web.ve
UNA MIRADA DEL LIDERAZGO DISTRIBUIDO DESDE LA POSTURA
CRÍTICA DEL DIRECTOR EDUCATIVO
Resumen
La figura directiva es la máxima representación del poder dentro de la institución de educación, es por esto
que la misma debe procurar un ambiente de trabajo idóneo para todos los miembros de la comunidad
educativa, la cual espera su guía en la ejecución del proceso de enseñanza-aprendizaje; una forma en la cual
el Director del plantel puede lograr las metas planteadas, es la delegación de su poder en miembros capaces
de ejercerla, esto es llamado Liderazgo Distribuido, el presente documento busca reflexionar sobre la
postura y significado que le otorga el Director al Liderazgo Distribuido, así como su intervención dentro
del plantel.
Palabras Clave: Escuela, liderazgo distribuido, director.
A LOOK AT THE LEADERSHIP DISTRIBUTED FROM THE CRITICAL
POSITION OF THE EDUCATIONAL DIRECTOR
Abstract
The directive figure is the high representation of power within the educational institutions, because of this,
it must provide an ideal work environment for all members of the educational community, which waits its
guidance in the execution of the teaching-learning process. One way in which the principal of the school
can achieve the stated goals is by delegating his power to members capable of exercising it, this is called
Distributed Leadership, this document seeks to reflect on the position and meaning that the principal gives
to distributed leadership, as well as its intervention within the institution.
Keywords: School, distributed leadership, principal.
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Volumen: 1, Número: 02, Año: 2020
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Introducción
Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha
accionado en su quehacer diario, llevando en
muchos casos la batuta en las decisiones
individuales y grupales, de allí que se etiqueten a los
dirigentes como líderes y a los seguidores como
partidarios; ambos se reconocen, uno no existiera
sin el otro. De allí las clasificaciones de los líderes
se ha dado de diferentes formas, unas por su
descripción (física o actitudinal), otra por su
accionar y otras por el contexto donde se
desenvuelve. En la actualidad nos encontramos con
una fusión de definiciones que lo llevan a la
complejidad del mismo hombre.
Partiendo de lo antes expuesto, encontramos
al líder que hace vida activa en las instituciones de
educación, en la cual, él reconoce en sus
compañeros de la comunidad educativa fortalezas
que no posee o que sencillamente no puede poner en
práctica en determinado momento, es allí cuando el
líder delega parte de su rol en miembros de dicha
comunidad educativa, los cuales le ayudarán a
alcanzar las metas pautadas y así completar su
dirección, este accionar puede ser llamado como
Liderazgo Distribuido.
El liderazgo juega un papel fundamental en el
proceso de las instituciones de educación, el mismo,
debe ser canalizado de la mejor manera para que
cause el efecto real en el aumento de la calidad del
proceso de enseñanza-aprendizaje que se ejecuta en
todo momento, la trasformación educativa va de la
mano con la aceptación de los miembros que la
ejecutan, siendo necesario la comprensión,
aceptación y ejecución de los planes que el líder
tenga para lograr tal fin, tal como Hallinger (2010):
el liderazgo, mientras puede jugar
potencialmente un importante papel como
conductor para el cambio, es por mismo
insuficiente para causar la mejora de los
resultados del aprendizaje. Con esto en mente,
la cultura de la escuela o la capacidad para la
mejora educativa se configuran como un
objetivo clave para intervenciones sobre el
cambio de común acuerdo con esfuerzos para
reforzar el liderazgo. (p.107).
Desde lo antes señalado, se puede afirmar que
el simple hecho de auto catalogarse como un líder o
de fungir un alto cargo dentro de la institución de
educación como directivo, no garantiza el buen
desempeño de sus actividades, se debe partir de los
objetivos a ser logrados en la institución, junto con
los recursos, tanto físicos como de capital humano,
que puedan combinarse para lograr el éxito en la
gestión.
Dado que el papel del líder es fundamental en
la dirección de un equipo de trabajo eficiente, se
hace necesario que el mismo se empodere de los
procesos propios a ser ejecutado, de allí que el líder
educativo debe manejar no solo los conocimientos
de enseñanza-aprendizaje, sino también, los
procesos administrativos, operativos y tecnológicos
de la institución de educación, desde esta
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perspectiva, se hace necesario una integración de
papel del líder, con el papel educativo y
administrativo.
Desarrollo
La gestión de todo líder va apoyada por la
participación de sus seguidores, los cuales deben
estar convencidos de las acciones a ser realizadas
por cada uno de los miembros; dichas acciones
deben ser acordadas por las partes, para que de esta
forma se empoderen de las mismas y sean tomadas
por ellos como suyas, esto garantiza su ejecución de
forma fluida, agradable y con todo el entusiasmo del
seguidor.
Epistemológicamente, el líder es un ser que
ejerce una influencia sobre la conducta de otros
individuos, siendo aceptada por las partes
intervinientes del fenómeno, de allí su poder de
persuasión y su fuerza individual para dirigir y
tomar decisiones acordes a las necesidades
individuales y colectivas; Taffinder (1998)
considera que el liderazgo transforma mientras que
la gerencia reacciona, tal afirmación es una clara
manifestación de la empatía que debe tener el líder
con su entorno; mientras que, el gerente solo se
activa ante un suceso determinado, buscando la
solución a problemas planteados. Se hace claro que
el líder actual debe asumir riesgos, que lo llevarán
al éxito, un gerente no se arriesga, puesto que su
principio de control lo lleva a evaluar los riesgos y
a escoger la acción más prudente para la
organización.
Las instituciones de educación se deben ver
como una unidad total, en la cual actúan diferentes
miembros, que, a pesar de ser individuos, en ese
momento son parte de un todo y deben reaccionar al
bien colectivo, no se deben mostrar las partes por
separados o independientes, tal como lo afirma
Villegas (1991). Es de esta forma que la necesidad
del colectivo está más arriba que la individual en la
jerarquía de prioridades.
En una institución de educación el Director
juega un rol fundamental como líder de la
comunidad educativa, la cual está conformada no
solo por padres y representantes, sino también, por
estudiantes, profesores, personal administrativo y
obreros; los cuales son líderes en sus áreas de
trabajo, siendo el papel del Director el obtener el
máximo provecho de las habilidades y destrezas de
cada uno de ellos, de allí parte el Liderazgo
Distribuido, que busca sin duda no solo la
transformación de la institución, busca el aporte del
individuo en bien del colectivo, a través de las
destrezas, fortalezas y virtudes de cada uno de los
miembros.
Cuando se inicia un análisis de liderazgo en
las instituciones de educación, es relevante señalar
lo expuesto por Murillo (2003) cuando afirma que
“el liderazgo distribuido es un nuevo marco
conceptual para analizar y enfrentar el liderazgo
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escolar” (p.110). este autor abre el accionar
educativo en un marco teórico de estudio, en el cual
se toma a la comunidad educativa como el sujeto a
ser investigado, no solo por su conformación
interacción entre partes o acciones y reacciones;
sino también, en sus actuaciones y desempeños, en
las que, el líder que funge en ese momento como
Director, distribuye las tareas de liderazgo dentro de
la comunidad educativa, reconociendo las virtudes,
fortalezas y capacidades de los miembros que
pueden guiar a sus compañeros para lograr la meta
de forma eficiente y eficaz.
La acción del líder principal o Director de
una institución de educación, de reconocer en su
equipo de trabajo a los miembros que pueden
liderizar una actividad, es en mismo una acción
de liderazgo distribuido, el cual busca delegar la
acción guía, siendo lo ideal; cabe señalar, que esta
acción de delegación no significa división de
actividades, puesto que estas pueden ser realizadas
por pares o por miembros que en ese momento no
están ejecutando acciones de liderazgo.
El carisma del líder lo lleva a ser una persona
inspiradora, la cual es un modelo a seguir por sus
seguidores, de allí que el Director de la institución
debe ser respetado por su comunidad, poseyendo las
credenciales tanto académicas, gerenciales y
personales para ejercer dicha magistratura; es sólo
en ese momento que obtendrá el respeto de los
demás y será reconocido como un líder.
Si bien es cierto que el líder, por su carisma es
fuente de respeto y de inspiración de sus seguidores,
también es cierto que el mismo debe poseer unas
destrezas que le permitan reconocer en los demás,
las fortalezas que en cierto momento pudieras ser
sus debilidades, las cuales, puede fortalecer al
delegar en los miembros de la comunidad
educativas acciones de su liderazgo, para a
complementar su gestión directiva; esto concuerda
con lo expresado por Antúnez (2000) cuando señala
que “El Liderazgo distribuido consiste en un tipo de
liderazgo que aprovecha las destrezas, habilidades
para incrementar la capacidad de todos los agentes
involucrados en la comunidad educativa” (p.89).
Es interesante estudiar la postura de Bolívar
(2010) referente al contexto organizacional, viendo
un punto de quiebre en el antes y en el después de la
aparición del liderazgo distribuido en la institución
de educación, de allí señala que:
El Liderazgo Distribuido proporciona un
nuevo marco conceptual que posibilita
reconceptualizar y reconfigurar la práctica de
liderazgo en las escuelas, en particular
mostrando como factor de influencia en la
escuela, definitorio de liderazgo, funciona
como dispositivos múltiples (interacciones,
contextos, focos, fuentes funciones) (p.130).
Desde esta perspectiva, vemos que el
liderazgo en las instituciones de educación ha
cambiado, de ser una dirección encargada solo del
proceso de enseñanza-aprendizaje, a un proceso
transformador, que busca ser formador de
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profesionales. El Liderazgo Distribuido viene a dar
respuesta a nuevos paradigmas que se encontraban
dentro de las instituciones educativas, lo cual les
permite iniciar la investigación del fenómeno,
permitiéndose construir nuevos conceptos
referentes a la figura del líder creando así, un nuevo
orden dentro del ya planteado.
Una reconstrucción teórica requiere un gran
poder de análisis del investigador y de aceptación de
la comunidad educativa, la cual debe ver a su
Director como el líder capaz de guiarlos en ese
nuevo transitar, creando nuevos procesos dentro de
la práctica docente que los lleve a un nuevo nivel en
el cual cada uno de los miembros sea responsable de
sus actividades que suman acciones para el objetivo
general.
Desde la posición directiva, están activos los
principios gerenciales de planificación, evaluación,
ejecución y control, estipulados por Fayol (1950) y
la escuela neoclásica de la administración, los cuales
debe tener presente el Director de la institución de
educación, para su accionar académico, que
apoyándose en la gestión como líder logre resaltar
las cualidades de su equipo de trabajo con los que
dirige la comunidad educativa.
Si bien es cierto que toda acción debe iniciar
con una debida planificación, también es válido
indicar que toda acción requiera su respectivo
control y evaluación, es de allí que se tiene lo
planteado por Silvio (1992) en el Centro Regional
de la UNESCO para la Educación Superior en
América Latina y el Caribe (CRESALC) Caracas,
Venezuela, denominada Gestión del Conocimiento;
en la cual plantea:
...en un sistema universitario o científico
vamos a entender la planificación,
conducción, monitoreo y evaluación de un
conjunto de acciones y decisiones para aplicar
soluciones a un conjunto de problemas
asociados a la adquisición (aprendizaje),
transmisión (enseñanza - comunicación),
conservación, recuperación, creación
(investigación), aplicación (extensión,
transferencia) y difusión de datos,
informaciones y conocimientos. (p. 7)
Este investigador antes mencionado, parte de
los principios de la gestión administrativa o
procesos de gestión más pura, que son: Planificar,
Ejecutar, Monitorear y Evaluar, los cuales son las
bases fundamentales para la toma de decisiones;
contrastándolos con los procesos en el cual el ser
humano logra construir el conocimiento, indicando que
son: Adquisición, Transformación, Creación,
Conservación, Comunicación y Aplicación, estando
los mismos enmarcado en la pctica docente. A pues,
nos presenta su matriz referida a la Gestn del
Conocimiento.
De allí, Silvio (ob.cit) plantea una matriz del
conocimiento, en la cual, por un lado, nos señala los
procesos sicos de la gestión, por el otro, nos recuerda
los procesos del conocimiento, dando una convergencia
de cada uno, resaltando la importancia de su ejecucn
dentro de las instituciones de educación y dejando
entendido, que el responsable de ello no es solo los
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docentes o el personal administrativo u obrero, es
responsabilidad del Director.
Cuadro 1
Matriz de la Gestión del Conocimiento
Fuente: Silvio (1992)
De esta manera, el Director es la persona que
enviste el accionar de liderazgo de la institución de
educación, su postura define el estilo gerencial que
se tomará, él debe estar convencido de los caminos,
puesto que sus seguidores seguirán el rumbo
indicado; de allí que las instituciones logren el éxito
deseado.
Ya se ha dicho, que la disgregación de las
acciones directivas constituye la forma básica del
Liderazgo Distribuido, dichas actividades no solo
deben recaer en los docentes, sino que corresponden
a todos los miembros de la comunidad educativa.
Sabemos que los docentes son los responsables del
proceso de enseñanza-aprendizaje, por ende, serían
los líderes de este proceso; Morillo (2006) en su
investigación señala:
Un centro educativo se desarrolla cuando el
Director distribuye el trabajo escolar de
acuerdo a la capacidad de los docentes, para
obtener aprendizajes con relevancia, calidad y
eficiencia en los alumnos. La mejora del
centro depende de la acción coordinadora de
los propios implicados. El Director identifica,
establece acuerdos y metas deseadas,
estimulando y desarrollando un clima de
colaboración, apertura y confianza, lejos de la
competitividad entre pares. (p.117).
La competitividad entre pares no es algo
extraño en las instituciones, puesto que está
marcado en el mismo ser humano, el cual siempre
se encuentra en la búsqueda de la superación y la
competitividad que lo lleva desde el mismo proceso
de perpetuación de la especie, hasta el crecimiento
espiritual. El Director como líder de la institución
debe velar por crear un ambiente colaborativo y apto
para el desenvolvimiento de cada uno de los
miembros; de allí radica la transformación del
proceso de enseñanza-aprendizaje que logre un
cambio significativo en los estudiantes, de esta
forma, se obtendría el profesional que se requiere en
nuestros tiempos.
El autor antes mencionado, deja muy claro
que la mejora del centro depende de la acción
coordinadora de los propios implicados y no solo del
Director, convirtiéndose cada uno de los miembros
en responsables del logro de los objetivos fijados
por la institución, de allí que la acción de liderazgo
se distribuya en la institución de acuerdo a las
capacidades de cada miembro, tomando en cuenta
su posición dentro de la organización y sus aportes
a la misma.
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Conclusiones
En conclusión, se debe tomar el liderazgo
distribuido para optimizar el proceso de enseñanza-
aprendizaje, permitiendo un reacomodo en la
comunidad educativa de la institución, la cual, debe
ver en el Director una figura competente y capaz de
llevarlos por el camino certero para lograr el éxito.
Si bien el carisma del líder es fundamental para que
sus seguidores lo reconozcan y lo sigan, también es
importante que el mismo esté empoderado de las
herramientas administrativas y pedagógicas
necesarias para ejercer su función; siendo la Gestión
del Conocimiento el pilar fundamental del proceso
directivo de toda institución de educación.
El Liderazgo Distribuido viene a dar solución
a los modelos anteriores de liderazgo, que, si bien
son valederos, no siempre son aplicables dentro de
las instituciones educativas, las cuales, por su
dinámica requieren una evaluación y adecuación
constante, para poder lograr los objetivos
pedagógicos planteados. No se puede pretender que
el Director solucione todo, es por esto que, el mismo
se vale de su equipo de trabajo, delegando en ellos
su poder de líder, para que colaboren a dirigir los
procesos que si bien pueden ser responsabilidad del
Director, también el mismo ve en miembros de la
comunidad sus fortalezas para ejecutarlos.
Referencia
Antúnez, S. (2000). La acción directiva en las
instituciones escolares: Análisis y
propuestas. Barcelona: ICE, Universitat de
Barcelona.
Bolívar, A. (2010). Liderazgo educativo y su papel
en la mejora: una revisión actual de sus
posibilidades y limitaciones. Revista
Psicopersprectiva. Pontifícia Católica de
Valparaíso.
Fayol, H. (1950). Administracao Industrial e Geral.
Sao Paulo. Editoras Atlas.
Hallinger, P. (2010). Collaborative leadership and
school improvement: understandin the
impact on school capacity and student
learning. School Leadership &
Management, 30 (2), 95-110.
Murillo, J. (2003). Una panorámica de la
investigación iberoamericana sobre eficacia
escolar. Revista Electrónica sobre Calidad,
eficacia y Cambio Escolar. Volumen 1, N°1.
Murillo, J. (2006). Una Dirección Escolar para el
cambio: del liderazgo transformacional al
liderazgo distribuido. Revista Electrónica
sobre calidad, eficacia y Cambio Escolar.
Volumen 4, N°4.
Silvio J. (1992). Centro Regional de la UNESCO
para la Educación Superior en América
Latina y el Caribe (CRESAL.C). Caracas,
Venezuela.
Taffinder, P. (1998). Los nuevos Líderes. Editorial
Panorama. México. DF.
Villegas, J. (1991). Desarrollo Gerencial. Enfoque
Conceptual y Metodológico. Ediciones Vega
S.R.L. Caracas, Venezuela.