estructura organizacional que sea
favorable, conducente a una asignación
de recursos que permita alcanzar con
éxito esas estrategias. Permite anticipar
y gerenciar colectivamente el cambio,
para crear permanentemente estrategias
que garanticen la razón de ser de la
organización y su futuro (p. 168).
Los autores citados convergen en señalar
ciertos procesos-ideas significativos: desarrollo de
competencias, políticas, estructura, recursos y
estrategias, las mismas marcan la deriva sobre la
cual debe orientarse la gerencia con vista a lograr
los propósitos organizacionales; pero es también
necesario indicar que dichos procesos-ideas deben
tener un tratamiento que vincule las diferentes
relaciones que entre ellos se suscitan.
Para ser consistente con el discurso anterior,
es oportuno decir que hay coincidencias en la
literatura técnica en cuanto al enfoque sistémico y
transdisciplinar que se utiliza cuando se trata de
estudiar la gestión del talento humano, de manera
que usualmente se consideran algunos diferentes
subsistemas que se relacionan entre sí
recursivamente, intercambiando información,
insumos, incluso energía: entendida como el flujo de
la potencia espiritual y emocional que se produce
dentro de las relaciones humanas. A tal efecto, los
subsistemas bajo consideración son: ingreso,
desarrollo, compensación, mantenimiento y control
de recursos humanos.
La visión sistémica y transdisciplinar permite,
además, considerar el fenómeno con toda su carga
de complejidad, observando la relación que existe
entre las partes y el todo; pero también del todo
hacia las partes; asimismo, es holística e integrativa
pues toma en cuenta los saberes de varias disciplinas
para estudiar el fenómeno. Estas consideraciones
son vitales, sobremanera si se considera que hablar
de gestión del talento humano refiere hacia un
amplio rango de dimensiones que incluyen aspectos
tanto materiales, tangibles y crematísticos (por
ejemplo, sueldos y salarios), como simbólicos e
inaprehensibles (por ejemplo, la motivación y el
reconocimiento).
El ingreso es el subproceso que da inicio a la
gestión del talento humano, pues con él se realiza la
selección y reclutamiento del personal. Para dicho
fin es necesario tener bien presente cuál es el perfil
profesional que se desea, de acuerdo con el cargo o
competencia destinada en la organización.
Indudablemente que existen muchos aspectos y
procedimientos para realizar la selección:
entrevista, currículo, referencias, evaluación
diagnóstica, entre otros; pero en todos ellos debe
privar un sentido de agudeza que permita vislumbrar
las cualidades del individuo y el nivel de
compromiso que asumirá en el cargo.
En este sentido es necesario tomar en cuenta
que a las personas les gusta ver la condición en la
cual se encontrarán en el futuro; en consecuencia, es
pertinente desarrollar un plan de carrera que les
brinde estabilidad y satisfaga sus aspiraciones
materiales, profesionales, intelectuales, espirituales