…aquel viaje (fuera del ambiente
normal de una persona por más de 24
horas y no más de un año consecutivo)
que incluye al menos dos de los
siguientes tres elementos: (1)
interacción con la naturaleza o (2)
interacción con la cultura o (3) una
actividad física (ATTA, 2015. p. 5).
Definición esta que generalmente se ve
acompañada en la bibliografía especializada de dos
categorías o subcategorías básicas empleadas en
muchos destinos como garantía de participación y
accesibilidad de su oferta: “hard” y “soft” (duro y
suave), donde en la primera subcategoría (Aventura
Dura o Hard) por lo general existe un aspecto de
riesgo o peligro físico, implicando una descarga de
adrenalina, mientras que en la segunda (turismo de
aventuras suave o soft), sencillamente se busca la
exploración de zonas que no son comunes para los
viajeros, con el propósito de interactuar con zonas
naturales, poco desarrolladas y sensibles
culturalmente.
Por otra parte, la Resolución N.º 50 de 2014
del Ministerio de Turismo (MINTUR) de la
República de Cuba establece en su Capítulo I,
artículo 2 inciso d, que Turismo de Aventuras es
toda actividad turística que “implica determinado
esfuerzo físico para cumplimentar el reto y el
desafío, con el uso de equipamiento o no y sobre la
base del riesgo controlado y la seguridad del turista,
sin degradar o agotar los recursos y el medio
ambiente” (2014, p. 425).
Seguridad Turística
En un análisis pormenorizado al término
seguridad se precisa entender que este en la sociedad
actual incluye aspectos diversos y, por lo tanto, no
representa únicamente el fundamento de la
preservación del orden, como es expuesto por
Fernández (2005) al establecer que:
Contiene, además entre otros, la
seguridad ambiental, la seguridad
alimentaria, la seguridad industrial, la
seguridad ante los nuevos riesgos
tecnológicos, la seguridad ante las
nuevas formas de trabajo. Esto se
inscribe en el marco de un concepto
amplio, en el cual caben, no sólo los
expertos y las investigaciones en
materia de seguridad, en su sentido
clásico, sino todo un conjunto de
producciones científicas de diferentes
campos, que deben entender que la
seguridad es garantía de un progreso
que tendrá que ser fundamentalmente
humano (p. 13).
En este sentido de una primaria formulación
crítica, emergente y atomizada del término
seguridad turística, se ha pasado a la configuración
de un enfoque integrador de ese concepto como
afirma Handszuh et al. (2010):
Seguridad turística es un concepto
multidimensional de prevención y de
atención integral que incorpora salud,
integridad física, psicológica y
económica de los visitantes, de los
prestadores de servicios y, por supuesto,
del resto de la sociedad. Este carácter
multidimensional no se atiende muchas
veces de manera adecuada por las
autoridades y los prestadores de
servicios turísticos y no se percibe
adecuadamente que hechos de
inseguridad causan desvalorización de